A qué huele tu personalidad?

"Para los que se pierden, somos un espantoso olor de muerte y condenación, pero para aquellos que se salvan, somos un perfume que da vida. …Nosotros predicamos la palabra de Dios con sinceridad y con la autoridad de Cristo, sabiendo que Dios nos observa." (2 Cor. 2:16-17 NTV).


Siempre he dicho que esto del cristianismo es un arma de doble filo; depende, en gran medida del grado de madurez, no solo espiritual sino personal, del nivel de sentido común y de coherencia consigo mismo. Una doctrina mal enfocada puede llevarte literalmente a la gloria o llevarte a la perdición.



¿Hace cuánto tiempo que decidiste seguir a Cristo?, hace cuánto decidiste aceptar que necesitabas un cambio verdadero en tu vida y que después de buscar y buscar, la única solución era acercarte a Jesús.


Cuál fue tu caso? Crees en Dios por herencia? Llegaste por casualidad a una iglesia o alguien se acercó a ti para invitarte? Tomaste el ejemplo de vida de alguien? O cuántas de las veces que escuchaste hablar a alguien acerca de Dios te pareció un fanático religioso, exagerado, obsesivo, posesivo y controlador?, Cuántos lideres o pastores han dejado un mensaje real en tu vida? A quienes recuerdas? Y qué ejemplo de vida te han dado? Te consta que hablaban con la verdad?


Primero, es importante que seas consiente de la nueva personalidad que has adquirido a partir del día que dijiste "te acepto"; debes saber (e insisto) que Dios te ha elegido a ti y que no fue casualidad que te toparas con el amigo cristiano, o con la vecina que te bendice todos los días cuando te vas de casa. Esas cosas pasaron con el único objetivo de llamar tu atención hacia Dios.


Segundo, debes saber que, aunque los milagros son reales, los cambios, sobre todo en nuestra personalidad, son lentos y que todos estamos en un proceso de perfeccionamiento el cual nunca dejará de progresar, aunque depende en gran medida de lo que nosotros mismos nos permitamos avanzar.


Por otro lado, además, agrégale la influencia que tu vida anterior sigue teniendo sobre ti y que en la mayoría de los casos es fortalecida por amigos, compañeros de trabajo y sobre todo por la familia.


Ahora, imagina que llegas a una fiesta familiar y comienzan las bromas, las burlas y los clásicos comentarios de "no te permiten tomar verdad" o "tu no bailas porque te lo prohíben?" cuando, si se acordaran, sabrían que nunca has tomado ni bailado!… o peor aún, temes que se enteren en tu casa de ahora eres… "cristiano" o que tratas de seguir a Cristo fuera de cualquier contexto religioso…. no te angusties, todos pasamos por eso.


En verdad se requiere de mucha madurez para soportar todo eso, aunque no es una regla que así suceda, pero quizás el cambio que vean en ti anime su curiosidad y quieran probar de "eso" en que te has metido. Invariablemente tendrás que aguantar, sea cual sea tu circunstancia, tendrás que aguantar.


El chiste de esto es justamente darte cuenta que eres imagen y semejanza de Dios y que como tal, tienes una responsabilidad, primero, con Dios al ser un digno representante de los principios básicos del amor (Dios), segundo, con los tuyos al dar un buen testimonio acerca de tu nueva vida y, tercero, al ser la herramienta que Dios utilice para alcanzar a otros que como tu fueron apartados.


Algunos te despreciarán, pero otros te recordarán como ese líder o pastor que marcó sus vidas y reafirmó su convicción de seguir a Cristo, sin buscar nada más a cambio que el compartir lo que por fe se te ha dado.


Cuando te enfrentes con una situación como esta, recuerda que "para los que se pierden, somos un espantoso olor de muerte y condenación, pero para aquellos que se salvan, somos un perfume que da vida. …Nosotros predicamos la palabra de Dios con sinceridad y con la autoridad de Cristo, sabiendo que Dios nos observa." (2 Cor. 2:16-17 NTV).


Si te rechazan no te sientas, todo está en la madurez con que lo tomes.


Piensa en esto:


1. ¿Cuántas veces te has sentido rechazado por tus convicciones?

2. ¿Cómo estás influenciado a los demás?,

3. ¿eres un digno representante de aquel que cambió tu vida?

4. ¿Estás listo para compartir lo que has recibido por fe?


Si te sientes solo en tu nuevo camino, platícame cómo te sientes, escríbeme a iglesia.retorno@gmail.com







 

Para caminar con Dios de una manera real, primero debes perder tu religión, quizás este mensaje te lo explique mejor:



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